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Escultor talla “cuerpos obligados” en un viejo tronco de pino que se quebró por una tormenta

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Algunas de sus obras están inspiradas en la vida de Susana Trimarco y Marita Verón.

El artista escultor Facundo Garces, se encuentra tallando un añejo pino que se quebró por una tormenta de nieve, ubicado en avenida Alvear y Volta. La idea surgió de ver durante años el enorme tronque del pino, sobre el cual se le ocurrió hacer una intervención. Presentó el proyecto en la Municipalidad y con la participación de Sonia Baliente, se dio la posibilidad de avanzar en la propuesta. La obra elegida es parte de una serie que se llama “cuerpos obligados”, que a la vista parecen mujeres danzando por propia voluntad, pero en realidad son cuerpos obligados. La serie de obras busca concientizar sobre la trata de personas. Algunas de sus obras están inspiradas en la vida de Susana Trimarco y Marita Verón.

 

Sara Susana del Valle Trimarco nació el Tucumán, es una activista argentina de derechos humanos consagrada a la lucha contra la trata de personas y la búsqueda de su hija, Marita Verón. El 3 de abril de 2002 Marita Verón (23 años) desapareció tras salir de su casa rumbo a un centro de salud pero la policía desestimó la denuncia inicial, lo que llevó a Susana Trimarco a iniciar una investigación propia. Ante la inacción oficial, Trimarco se infiltró por cuenta propia en prostíbulos y zonas marginales de provincias como La Rioja y Tucumán, donde recabó datos haciéndose pasar por clienta o buscando pistas sobre redes de explotación sexual. Logrando rescatar decenas de mujeres atrapadas en el circuito de la prostitución forzada. En 2007 creó la Fundación María de los Ángeles, entidad destinada a asistir a víctimas de trata y a sus familias.

Su incansable activismo impulsó la sanción de la Ley de Prevención y Sanción de la Trata de Personas en 2008 y la habilitación de la línea telefónica gratuita 145 para denuncias anónimas.

Recibió múltiples reconocimientos internacionales y estuvo nominada al Premio Nobel de la Paz en 2012.

El juicio por el secuestro de su hija comenzó en 2012 y tuvo fallos absolutorios iniciales muy cuestionados, que derivaron en la destitución o jubilación de magistrados. La Corte Suprema de Justicia de Tucumán revocó las absoluciones y condenó a varios de los acusados en instancias posteriores. Su labor también expuso los vínculos de redes criminales locales, con la desaparición de su hija. Marita Verón nunca más apareció. A más de dos décadas de su secuestro en abril de 2002, su paradero definitivo sigue siendo un misterio y el caso continúa calificado como desaparición forzada.

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