En la última audiencia judicial por la desaparición y presunto homicidio de José Abraham Crettón, se puso en evidencia que el detenido Daniel Napal acusado por esa causa, podría estar vinculado también a otros hechos de similares características, como la muerte del Sr. Aurelio Calfiqueo de 72 años, quien estuvo desaparecido cerca de 2 meses desde el 27 de junio de este año, hasta que sus restos fueron encontrados el 16 de agosto.
En este sentido la Fiscal Ruth Marta Monge, relató en esa audiencia que trabajando sobre el caso Crettón obtuvo información “sobre otros hechos en los que podría estar involucrado Napal, como el que investiga la muerte del Sr Aurelio Calfiqueo”. Para reforzar esto expresó “si bien este caso (Calfiqueo) no lo estoy investigando, pero lo sigo por tener como investigado al señor Napal y he obtenido información. Tengo testimonios que lo involucran al Sr. Napal como autor de ese hecho”.
Ante las sospechas de la fiscal sobre la autoría de Napal en más de un hecho de homicidio, el Dr. Hugo Cancino como defensor del detenido, respondió que de confirmar que su defendido pudiera estar vinculado a la muerte de Crettón y también de Calfiqueo “podríamos estar hablando de un presunto asesino serial, una persona que comete delitos con una impunidad terrible”.
Al momento de su réplica, la Fiscal Monge sostuvo hablando de Napal, que “ocurrieron tres hechos graves en la localidad de El Maitén donde está sospechado”. Y respondió al Dr. Cancino diciendo “no se si no estamos hablando de algo serial” y confirmó que “estamos trabajando al respecto, para tratar de determinar este tipo de personalidad”. Agregando que “estamos pidiendo una pericia con respecto a esto porque creo que puede haber algo de eso”.
Escuchá el audio que Noticias de Esquel registró, cuándo se dio este cruce de alegatos entre la Fiscal y el Dr. Cancino como defensor de Napal, donde hacen referencia a la sospecha de que se podríamos estar ante la presencia de un asesino serial.
La definición más aceptada de asesino serial es que se trata de una persona que comete tres o más asesinatos en un período de tiempo relativamente corto. La mayoría resulta ser un psicópata, entendido esto como la falta de empatía, la falta de conciencia, un control más bien pobre sobre las acciones y una prevalencia de actitudes manipuladoras. Esto redunda en que suelen ser personas que, a diferencia de los psicóticos, no pierden contacto con la realidad y pueden llevar vidas en apariencia perfectamente normales (no presentan pensamientos desordenados ni alucinaciones). Algunos psiquiatras han llamado a esto «la máscara de la sanidad». Pero, contrariamente a la opinión popular, rara vez se trata de personas genuinamente insanas, aun cuando por razones que se explicarán más adelante, muchos de ellos aleguen dicha circunstancia como atenuante.



