Que Esquel es una ciudad fría no es novedad. Cada año suele ocupar los primeros lugares entre las ciudades más frías del país. Esto trae algunas expresiones que buscan explicar fenómenos, como cuando se dice que “hace más frio cuando se levanta la helada”.
Y tenemos que decir que sí, es verdad. Según algunos meteorólogos el momento más frío del día ocurre generalmente entre 30 y 60 minutos después de la salida del sol y la sensación de mayor frio ocurre mientras el hielo comienza a derretirse.
Durante las primeras horas del amanecer, la temperatura alcanza su punto mínimo y es cuando se produce o «levanta» la helada. Varios factores físicos explican por qué el frío se siente más intenso en este momento.
Acumulación de enfriamiento
Durante la noche, la tierra libera calor y la atmósfera se enfría continuamente. Este proceso de pérdida de energía toma horas, por lo que el punto más crítico se alcanza justo al amanecer.
El cambio de estado del hielo
Para que la escarcha se desconvierta (cambie de estado sólido a líquido o vapor), el ambiente debe tomar calor, lo que enfría temporalmente el aire circundante.
Sensación térmica
En las mañanas cuando la escarcha se derrite, si comienza a haber viento, el aire en movimiento evapora la humedad de la piel, robándole calor al cuerpo y provocando una fuerte sensación de frío.
El amanecer suele ser el momento más frío del día porque la Tierra pierde calor continuamente durante la noche y tarda un tiempo en absorber nueva energía. Al salir el sol, sus rayos son débiles y los vientos desplazan corrientes frías antes de que empiece el calentamiento diurno.
La temperatura baja justo cuando sale el sol por las siguientes razones clave:
Enfriamiento nocturno: Durante la noche, el suelo irradia el calor acumulado hacia el espacio sin recibir radiación solar de reemplazo.
Rayos débiles: Al amanecer, el sol está muy bajo en el horizonte y sus rayos inciden de forma inclinada. Esta radiación es muy suave y es absorbida o dispersada por la atmósfera antes de alcanzar el suelo.
Equilibrio térmico: Durante los primeros minutos después del amanecer, la Tierra sigue emitiendo más calor del que recibe. La temperatura continuará bajando incluso con el sol a la vista.
El aire se calienta por la superficie, no por el sol: La luz solar calienta el suelo y luego la superficie terrestre transfiere ese calor al aire. Este proceso de transferencia tarda aproximadamente de 30 a 60 minutos tras la salida del sol.



